Pablo Gómez, vocero Movimiento Ñublense Autónomo: «Las S.A. deben ser abolidas»

No son días alegres para la hinchada de Ñublense. Los «Diablos Rojos», en el papel candidatos al ascenso, han protagonizado una magra campaña esta temporada. Undécimos en la tabla general con 33 unidades, miran a 22 puntos de distancia al líder Deportes Temuco, que está a un paso de volver a Primera División.

Pero no es solo eso. En la clasificación de la segunda rueda, el cuadro que dirige Fernando Díaz acumula 12 unidades, situándose duodécimo, con sus opciones de llegar a la postemporada seriamente comprometidas.

A juicio de ciertos sectores en Chillán, el negro presente de la institución tiene raíces mucho más profundas que una simple crisis futbolística. Detrás del complejo panorama que vive el cuadro del Ñuble, se esconde algo mucho más significativo: la incapacidad de las Sociedades Anónimas Deportivas para implementar un modelo de gestión que permita un desarrollo de los clubes, promesa que fue repetida hasta la saciedad en 2005, cuando de modo pionero, Colo Colo pasó a ser administrado por Blanco y Negro.

Así lo piensan los integrantes del Movimiento Ñublense Autónomo. A través de su vocero, Pablo Gómez, accedieron a conversar con www.futbolprimerabchile.cl y entregar su perspectiva de lo que ocurre particularmente en Ñublense, sin dejar de lado, la realidad del fútbol chileno en general.

¿Cuándo surge el Movimiento Ñublense Autónomo?

«Nuestro movimiento lleva relativamente poco tiempo, alrededor de nueve meses funcionando. Se origina en la inquietud de ciertos amigos de estadio, por definirlo de alguna forma, al ver la pésima gestión que ha hecho la sociedad anónima en Ñublense. Nos juntamos y realizamos un diagnóstico más amplio: no solo hay una mala administración en Ñublense, el modelo de sociedades anónimas es el que se debe abolir porque viene a privatizar un derecho que nos pertenece, el derecho a la recreación y esparcimiento.

A partir de eso, nos definimos como un movimiento que si bien hace referencia a Ñublense y el fútbol, también se debe conectar con otros movimientos sociales ya que el problema que se da en el fútbol, también se da en otras actividades: educación, salud, fondos de pensiones. Todo responde al mismo modelo de privatización de los derechos sociales».

¿En el fondo, la privatización del fútbol es un signo evidente del exacerbado capitalismo que vive Chile, eso plantean?

«Sí, eso planteamos como movimiento. El fútbol es un frente más de lucha ante el modelo neoliberal, si se quiere llamar así».

¿Cuánta gente han logrado convocar hasta el momento?

«En el movimiento propiamente tal, trabajamos alrededor de 15 o 20 personas. Sin embargo, en las actividades que hemos hecho, en la marcha que hicimos contra la gestión de la sociedad anónima, convocamos cerca de 250 personas. Aparte, hemos generado otras actividades como la camiseta del centenario y realizamos un par de concursos para conmemorar los 100 años del club. Esperamos que la participación supere lo que hicimos en la marcha realizada hace tres meses atrás».

¿Objetivo concreto de su movimiento y los plazos que se proponen para alcanzarlo?

«Tenemos objetivos a corto y a largo plazo. El objetivo mayor es que las sociedades anónimas sean abolidas en todo el fútbol chileno. Por el momento podemos responder a lo que pase en Ñublense, que es lo que depende de nosotros. Para que se logre esto, debe haber un compromiso de otros hinchas, no se puede estimar un plazo, daremos la batalla hasta conseguir nuestro objetivo, estamos confiados que no es tanto lo que falta porque no solo desde afuera se han dado señales de que el modelo de sociedades anónimas es inviable, también desde adentro se ha percibido. Su máxima bandera de lucha, el orden económico se está viendo que no es así».

Más allá de si un club está en quiebra o no, está el hecho de que las instituciones, por ejemplo Colo Colo, tiene una deuda mayor a cuando era Club Social y Deportivo, lo mismo Universidad de Chile. Las deudas son mayores, pero no se han acogido a quiebra como se hizo anteriormente. Leía en la prensa, en relación a Colo Colo que el déficit de 2015, fue mayor que el anterior y que la deuda total de Blanco y Negro supera lo que se debía cuando se fueron a quiebra».

Volvamos a Ñublense, ¿Quiénes son los responsables a tu juicio del mal momento de Ñublense, es un tema de técnico, de dirigentes, ambas partes, existe voluntad para que el club vuelva a primera o el negocio es tan rentable que basta con estar en Primera B?

«Con la partida de Jadue no es tan bueno, lo que él hizo fue un robo descarado. Por lo mismo se está dando esto en nuestro club, probablemente cambie de accionistas, se está dando también en otros clubes. En cuanto al momento futbolístico, principalmente la mala gestión y las decisiones pasan por la sociedad anónima. La Corporación sigue siendo un ente mayoritario al momento de votar, llegan a suceder cosas increíbles. Ñublense, por ejemplo, pasó meses sin un traumatólogo, algo que ningún club profesional debiese pasar. Fue por diferencias técnicas con el entrenador, sin embargo revela que hay alguien que no sabe tomar decisiones. En general los responsables de la mala gestión son quienes encabezan la sociedad anónima, Patrick Kiblinsky como máximo accionista y Hernán Rosenblum, su brazo derecho.»

Cuál es la solución entonces, porque hay que reconocer que el modelo anterior tampoco fue exitoso, los clubes quebraron…

«El modelo anterior falló en muchos casos y situaciones. Eso responde también al empoderamiento que existía por parte de los hinchas, de los socios. En el caso particular de Ñublense, eso no fue así, Ñublense estaba saneado de sus deudas, era un club solvente. Por lo mismo, es extrañamente vendido a inversionistas extranjeros. Eso es muy extraño. Lo que se le criticaba al otro modelo es que no era viable económicamente, este modelo demuestra de a poco que no es viable económicamente ni mucho menos, socialmente”.

¿Han tenido algún cara a cara con la gente que administra la Sociedad Anónima o no los han recibido?

“En primera instancia lo que buscamos es recuperar la corporación. Ñublense tiene una corporación que en este minuto está cerrada, son pocos los que participan y nos pusieron una cuota de inscripción de 5 UFs. Mañana (hoy) se juntan, les hicimos saber que la cuota de inscripción va a ser de 10 mil pesos. El primer paso para darle la cara a la sociedad anónima es democratizar la corporación. Mientras más gente joven con una nueva visión pueda integrarse a trabajar y que sea representativa de la provincia de Ñuble, mejor va a ser. Por lo mismo, pedimos que se rebaje la cuota a 10 mil pesos, estamos atentos a lo que se vaya a dictaminar en la reunión. De darse va a ser un gesto concreto de que quieren democratizar Ñublense y que no simplemente van a quedarse mirando como la sociedad anónima despilfarra algo que nos perteneció a todos, incluso a ellos, pero que al parecer se han olvidado porque entregaron el club y no han cumplido con su labor, que es representarnos a todos”.

¿Qué te parece que Deportes Concepción esté reactivando su registro de socios?

«Algo he leído al respecto, sin embargo habría que ver bajo que condición se reactiva el registro de socios. Va todo en como entendemos nuestros equipos, creo yo que no deben ser entendidos como marcas para hacer actividades o sentirnos partícipes de una marca para tenga un mayor valor o posicionamiento en el mercado. Bajo esa lógica lo que se está haciendo en Deportes Concepción es bueno porque los socios pueden ser escuchados, No obstante, el objetivo propiamente tal no es que se sientan escuchados y que participen en las decisiones, si no que darle mayor valor a una marca”.

¿Planean establecer vínculos con otros movimientos que puedan surgir en distintos clubes? Si uno recorre los estadios, hay un descontento generalizado hacia las Sociedades Anónimas Deportivas. ¿Debiesen capitalizar ese malestar?

“Por supuesto, como movimiento estamos totalmente abiertos a aunar fuerzas con cualquier equipo o hinchada que comparta nuestro diagnóstico. De hecho hemos tenido acercamientos concretos con la gente del Movimiento 15 de Agosto, de Santiago Wanderers. Cuando se tomaron su sede, tuve la posibilidad de ir a hablar con ellos, de conocer su situación, de contarles cómo nos estábamos formando nosotros.

Hemos tenido gestos de solidaridad de la gente de la Corporación de Colo Colo. Somos abiertos a compartir independientes del color de camiseta, de las rivalidades deportivas que pudiesen existir, creemos que debemos unirnos frente a un enemigo más grande que es el sistema de sociedades anónimas. Es ese modelo el que no hace diferencia entre alejar a la gente, ya sea de Wanderers, de Ñublense o de cualquier otro equipo”.

¿Falta empoderamiento de los hinchas, que la gente entienda que el poder emana de ellos y que los delegados son solo representantes de ese poder? Tú mencionabas el tema de la salud, de la educación…

“Hay una frase que si mal no recuerdo dice que el peor error del pueblo es ignorar que es mayoría. Si bien somos pueblo y como tal estamos oprimidos ante un sistema y quienes lo manejan, somos mayoría. La mayoría está en una situación como la nuestra. Eso se da no solo en el fútbol, falta reconstituir el entramado social, no podemos esperar que llegue alguien y nos salve de este sistema, los superhéroes no existen. Es lo mismo que en el fútbol, no hay mejor jugador que el equipo, es lo mismo en la restauración social. No hay nada mejor que generar redes sociales y que la gente vea cuáles son sus problemas y como los quiere solucionar”.

¿Cómo movimiento cuál es la opinión que tienen del Plan Estadio Seguro?

El Plan Estadio Seguro ha dado poco rédito, no es un plan que busque devolver a la familia al estadio, más bien busca alejar a la gente del estadio y que se compren más abonos de televisión. Aparte, también busca desestructurar las barras, lo que responde a una visión centralistas de lo que son las barras”.

Pero en el partido con Deportes Concepción, dos hinchas lilas fueron agredidos por seguidores de Ñublense…

“Cualquier hecho de violencia es lamentable. Sin embargo pareciera que fuera más grave cuando se suscitan en un contexto deportivo. En cuanto a eso, voy al estadio todos los domingos, a veces viajo, es lamentable pero hay que entenderlo como un hecho aislado. Son cosas que pasan y que van a seguir pasando mientras vivamos en una sociedad violenta. Tampoco se trata de criminalizar, ni juzgar o tratarlos casi como si fueran subhumanos. Tampoco conocemos el contexto en el que se dio, más allá de que lo ideal es que no suceda. Hay que tratar de entender el fenómeno, no solo en este hecho en particular. Cada vez que existe violencia en los estadios, detrás muchas veces hay situaciones de marginalidad extrema, vaciamiento cultural y social. Es la vía de escape que tienen”.

¿Crees que hay una excesiva criminalización de los hinchas a través de Estadio Seguro y también que los medios de comunicación juegan un rol amplificando estas situaciones, por lo que me decías anteriormente, de que quieren que la gente esté encerrada en sus casas y no tenga diálogo con sus pares?

“Por supuesto, eso responde también a todo lo que hablábamos anteriormente. A los poderosos no les conviene que la gente se vea a la cara, es mejor que compren su camiseta y la ocupen en el sillón a que viajen, se comuniquen y compartan para que conozcan a hinchas de su propio club. Es ahí donde los problemas se comienzan a socializar”.

“Hay una gran criminalización, los medios de comunicación no aportan en entregar una visión objetiva. Normalmente se compara con países de Europa, aún ahí existe violencia, barras, bravas, muertos. Si lo comparamos con Latinoamérica, somos unos niños de pecho, en Colombia mueren hinchas porque está la moda de viajar tomándose los camiones. Para eliminar la violencia en los estadios hay que entender que se debería eliminar las situaciones violentas que el Estado, que el sistema impone a las personas en general. Existe un grupo no menor de nuestra gente en la sociedad que es marginada de las cosas básicas, educación de calidad, acceso a la salud, sentirse útiles y un aporte a lo que conformamos entre todos. Es súper fácil decir que este es flaite, marginal, un simio, pero no nos hacemos cargo de las condiciones cotidianas en que esa persona vive. Esas condiciones son de una violencia incluso mayor porque son impuestas por el sistema”.

Retomemos el tema de la camiseta del centenario, ¿La van a lanzar?

“La lanzamos. El otro día leía en el diario que iban a estudiar la posibilidad de demandarnos, tanto por el uso de la marca, como por usufructuar supuestamente de la camiseta. Hay hartos puntos interesantes, de partida sabemos que dicen eso porque somos nosotros. En cualquier equipo, en el estadio venden gorros con el símbolo de un club. Vas al mercado acá y venden camisetas con el escudo de Ñublense, ahí no demandan. Nos parece bien que no lo hagan porque es gente que se gana la vida vendiendo esos productos. Sin embargo, como somos un movimiento que está organizado, que tenemos ideas, que les hemos dado frente en distintos aspectos, les incomoda.

Estamos tranquilos, no nos han notificado de nada, sabemos que no estamos usufructuando. Estamos vendiendo la camiseta a 10 mil pesos, que es el precio de costo, no buscamos hacernos ricos. Con la camiseta, buscamos entregar un producto asequible para la mayoría de los ñublensinos y de buena calidad. Eso también les molesta, estamos entregando un producto representativo de nuestra historia como club de buena calidad, a un menor precio del que ellos podrían llegar a hacer.

“No contamos con un abogado pero de ser necesario no nos va a faltar. El logo que utilizamos es de los años noventa, anterior a que llegara la S.A. y que se patentara la insignia, que es otra. Más allá de los resquicios legales, no nos interesa lo que diga o deje de decir la S.A. al respecto. Vamos con la conciencia tranquila, el escudo que estamos utilizando nos pertenece más a nosotros que a ellos.

En caso que nos declararan culpables, tuviéramos que pagar algo o irnos presos, no nos vamos a arrepentir. Entendemos que hay leyes para los ricos y poderosos y leyes para el pueblo. Seguramente, si perdemos en el caso que nos denuncien, vamos a perder porque somos pueblo, no es algo de lo que nos tengamos que sentir avergonzados, si no que más allá de lo que dicte un juez o no, sabemos que somos inocentes. La gente lo sabe, desde que se divulgó esa amenaza, esa supuesta denuncia, hemos recibido el apoyo de mucha gente, gente agradecida de nuestro movimiento por rescatar la historia. Sabemos que esa gente nos apoya y eso nos da mucho ánimo para seguir adelante”.

Por @Pablo_sepúlveda